Historia 11 · Higiene 4+
Bani y la Ciudad de las Burbujas
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Bani volvió del jardín con tierra en las patas. El polvo se veía; los microbios no, aunque algunos viajaron con él.
Una Burbuja apareció junto al lavabo. «No todos los microbios hacen daño, pero tras jugar fuera y antes de comer conviene lavarse».
Primero Bani mojó las patas con agua limpia. El agua ayudó a repartir el jabón.
Hizo espuma por delante, por detrás, entre los dedos y junto a las uñas. Llegó a los rincones olvidados.
Bani no corrió. Se lavó mientras la arena mágica caía despacio en un reloj.
El agua corriente se llevó espuma, suciedad y muchos microbios.
Bani se secó con su toalla. Recordó lavarse tras jugar fuera, ir al baño y antes de comer.
La galleta crujió deliciosa. La limpieza no era miedo al mundo, sino una forma sencilla de cuidarse y cuidar.
