Historia 14 · Seguridad digital 5+
Bani y la Puerta Secreta de la Pantalla
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Una puerta brillante apareció en la tableta. Prometía un juego, pero pidió nombre, dirección y foto.
Bani casi pulsó, pero recordó: los datos personales son como llaves de casa y no se dan a desconocidos.
Los símbolos de candado, casa y cara mostraron qué información necesitaba especial cuidado.
Bani llamó al adulto Oso. Preguntar antes de tocar un botón extraño es una habilidad inteligente.
Juntos cerraron la ventana sospechosa, revisaron la aplicación y eligieron ajustes seguros.
Bani mandó un mensaje amable, sin compartir ubicación, contraseña ni la foto de otra persona.
Una flor-temporizador cerró sus pétalos: era hora de descansar los ojos, estirarse y mirar lejos.
La tableta durmió en la estantería mientras Bani jugaba fuera. La pantalla era herramienta, no dueña del día.
